Todo proyecto de suficiente entidad, susceptible de ser llevado a cabo por persona de aceptable presencia intelectual, ha de cimentarse en -o verse justificado por- la presencia de un componente fundamental: el sentido.
El sentido, sí; el fundamento, la razón.
¿Cuándo una ejecución concreta, una determinada puesta en escena por parte de un individuo tiene sentido..?
Sencillo: cuando él advierte, sea mediante mecanismos ya conscientes, ya inconscientes, que el conjunto de ventajas que le depara dicha acción o conjunto de acciones supera -en la magnitud considerada en su concreto caso- al conjunto de posibles inconvenientes igualmente derivados de ellas.
Sencillo: cuando él advierte, sea mediante mecanismos ya conscientes, ya inconscientes, que el conjunto de ventajas que le depara dicha acción o conjunto de acciones supera -en la magnitud considerada en su concreto caso- al conjunto de posibles inconvenientes igualmente derivados de ellas.
Un escenario que se aparte de tal premisa quedará señalado como más que probable campo abonado con la simiente del error, la precipitación, el servilismo o la mera estulticia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario