LAMPARONES DE INDULGENCIA


                                                                                        19 Ago '15


 Nada. Obvio y patente resulta y resalta a luces todas. El propósito de enmienda al que apelar, proclamación mediante, hace semanas, viene zambulléndose entre torpes brazadas en calenturienta y cenagosa agua de borrajas.
 Fallida alocución; burda soflama en colapso sobre sus pies de barro.
 Que la esclavitud hacia las propias palabras se cobre, consiguien-temente, su tributo correspondiente.
 "Hombre blanco hablar con lengua de serpiente..."
 Aunque, hete ahí, ...la realidad emergente tras la pifia insoslayable podría, en el caso que nos trae, devengar en réditos que opongan a la reprobación. Y es que, aunque sin tangible constancia, barrunto voces que puedan dar por aceptable, si no incluso plausible, la zozobra evidente del manido y anunciado sesgo de marras.
 De seguro, y de cara a lo sucesivo, óptimo habrá de resultar el desestimar la tentación de nuevas propuestas al respecto, en cualquiera de sus orientaciones.
 Hora, por tanto, para el tupido velo, la cortina de humo o la incursión por los cerros ubetenses.
 Así, claro, hasta los relojes parados dan la hora exacta al menos dos veces al día...