Los actos certeros justifican una vida. La comparecencia, aceptablemente regular, de experiencias adecuadas y satisfactorias justifican una vida.
Una vida no es para "apechugar" obligatoriamente, o centrar la mayor parte de los esfuerzos en salvaguardarla. Una vida es para interpretarla, leerla lo mejor posible, y al mismo tiempo escribirla con las más correctas sintaxis y ortografía. Y exposición, por supuesto. Una exitosa combinación de fondo y de forma.
Una vida no es para "apechugar" obligatoriamente, o centrar la mayor parte de los esfuerzos en salvaguardarla. Una vida es para interpretarla, leerla lo mejor posible, y al mismo tiempo escribirla con las más correctas sintaxis y ortografía. Y exposición, por supuesto. Una exitosa combinación de fondo y de forma.
Una vida satisfactoria se nutre de actos y experiencias acertadas.
Una vida insuficiente puede oscilar entre la falta de valor (para adoptar las decisiones pertinentes) y la simple mala fortuna.
Una vida patética es el resultado de la sucesión de acontecimientos inapropiados, erróneos, surrealistas o incluso injustos.
Una vida indecente se compone de actitudes pérfidas, insidiosas y vergonzantes.
Una vida... es un misterio insondable. Es, posiblemente, el más embaucador de los escenarios imaginables, o, quizás, la más esperpéntica trampa en que puede verse envuelto un individuo cualquiera.