GUINEA ECUATORIAL 1.999-2.000

                                                                                                                                                                             16 Mar ‘15
  
 El poso de aquellos días pérfidos, incisivos en su resolución como aguijonazo certero y alevoso, cubrió con su manto opaco el sustrato presuntamente respirable.
 Estuvo ahí. Él. Patente, diáfano, …absoluto. Inundando hasta el último resquicio a su alcance; amparado en la seguridad y madurez de una gestación longeva, tras, sí, una fecundación inyectada dos rápidos años atrás.
 Ella no quiso. Lo vio, por supuesto. Lo supo. Es más: probablemente, hasta lo pudo propiciar. A su poderoso antojo; a su inescrutable designio. Adusta, …incle-mentemente, pergeñó sus razones implacables.
 Si fueron éstas nobles, cual –paradójicamente- hasta podría considerar, así aguardaré el momento de su correspondiente revelación. En, sólo, mero ejercicio de la esperable, debida y mutua coherencia.
 En tanto, allí, el “orden natural” saltaba por los aires, ufano, demoledor, haciéndose benditamente añicos a cada instante. Gozoso en su trámite de interpretar las líneas de lo –más que sospechosamente- impuesto. De deflagrar en arrogante armonía la acogotadora sucesión de sus fuegos de artificio. Clavando en mí sus punzantes esquirlas, enhiestas; allí, entre la densa atmósfera del trópico acechante, tórrido, sensual.
 Lo peor, lo más cruel, parecía a primera instancia sólo una pretendida tosca añadidura. Pero –hete ahí- perduró. No se conformó con un descarnado alarde inicial. Te ofreció su dote siniestra, nauseabunda, tiñendo de burda idiotez cuanto podría no haberle correspondido. Entregándote la llave maestra para el ejercicio de un calamitoso despliegue. Salpicado, en su frenesí, de cotidianas motas de triste inquina. Ante tu impotencia lamentable, o tu anuencia sin parangón.
 ¿Qué hubiese deparado, qué hubiera sido de no haber revertido, desde el inicio, el a priori lógico fluir..?
 Es sólo una más de los millones de incógnitas que jalonan la historia de nuestra especie. De sus individuos, de sus poderosas emociones.