Oigan, déjennos en paz, hagan ustedes el
favor.
No nos interesan, no queremos sus métodos
aquí, en nuestra tierra. No necesitamos de sus disparos cobardes, de sus
amenazas de explosiones, de su ideología furibunda, totalitaria,
extraordinariamente violenta. Sea en nombre de su supuestamente idolatrada
religión, sea en nombre de la grandeza de su Alá, sea en nombre de lo que
demonios sea.
Se lo aseguramos: no nos interesa. En Europa
creemos en la democracia, en la libertad, en el laicismo con derecho individual
al credo, en la cooperación, el respeto, la igualdad. No necesitamos de toda su
demenciada parafernalia.
Nos gusta el buen vino, el fútbol, el jamón de
cerdo, y ver a nuestras mujeres y hombres mostrando por las calles sus encantos
en libertad, cada cual según su albedrío. No pensamos que sea una puta una chica
que en pleno agosto muestra sus cabellos, sus brazos desnudos y sus bonitas
piernas. Y no lo pensaremos, descuiden.
No nos creemos esa milonga de que esta tierra
ha de ser suya porque fuese un día invadida por sus antepasados. ¿Qué creen,
que fueron esos antepasados de ustedes los primeros en llegar aquí sin pedir permiso..? ¿Han oído
alguna vez hablar de íberos, de celtas, de cartagineses, de fenicios, de
griegos, de romanos, de suevos, de alanos, de visigodos..? Todos ellos se
presentaron por aquí un buen día, antes que ustedes y sus antepasados. Y como ustedes, dejaron un
legado, un mestizaje, un gran patrimonio histórico, cultural, arqueológico, arquitectónico.
Una riqueza que en gran medida se cuida y se conserva, si bien en bastantes casos fue
inevitable el advenimiento de luchas, batallas y guerras.
¿Se imaginan que los españoles comencemos a
proclamar que media Latinoamérica ha de ser “nuestra” por mor de las conquistas
y posterior colonización de hace cinco siglos? ¿Que los portugueses quieran
administrar de nuevo sus antiguas áreas de dominio en Africa y Asia; que los
italianos pretendan de nuevo la Abisinia, que los británicos reclamen para sí
los Estados Unidos y casi medio mundo más..? ¿Qué opinarían ustedes si los franceses
volvieran a querer hacerse fuertes allí, en Marruecos, Argelia y Túnez..?
Miren, de verdad, no nos creemos ni nos
interesan sus absurdas movidas mentales. Si quieren buscar acomodo en nuestro
continente traídos por el loable propósito de mejorar sus condiciones de vida,
cual hacen otros millones de seres del resto de regiones del mundo, respetando
lo nuestro y observando los más básicos resortes del respeto por la vida y la
libertad de todos, entonces se les recibirá como huéspedes y ciudadanos dignos,
a su vez, de todo respeto.
Pero no necesitamos que nos paguen nuestra
hospitalidad con su odio, con su intransigencia total, con las masacres de
Madrid, de Londres, de París. Si esto no les gusta, disponen ustedes de cuarenta
y tantos países islámicos en el mundo; recuerden que no les pedimos de rodillas
que vengan aquí. Y si tanto aman los tiros, las explosiones y los cinturones para
saltar por los aires, seguro que en su inmenso desierto del Sahara encuentran
espacio y tranquilidad suficientes para tales menesteres.
Aquí no queremos de todo ello, de verdad. De modo que pueden irse al carajo lo antes posible por donde llegaron, si hacen ustedes el favor.
Aquí no queremos de todo ello, de verdad. De modo que pueden irse al carajo lo antes posible por donde llegaron, si hacen ustedes el favor.
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